Prometí contar qué ocurrió en la presentación del blog. Y como lo prometido endeuda y yo debo demasiado, les cuento algo de lo que pasó. O de lo que no. Por ejemplo, nadie se desnudó durante los primeros quince minutos de presentación. Nadie bailó la polKa ni se fue a trabajar con Suar a PolKa. Nadie me pidió el teléfono ni me dijo que en persona soy más bonita que en la foto sin cabeza del blog (ver imagen).
Nadie comió caramelos media hora tampoco. Podría decir que fue porque son horribles, pero la realidad es que se habían acabado (¡y que son horribles!). La bolsa grande de caramelos gomitas que llevé, se disolvió en la boca de los concurrentes, que fueron bastantes. De la familia y los amigos no faltó casi nadie, así que llenaron los asientos desde el vamos. Pero debo reconocer que varias personas que no conocía le dieron credibilidad al asunto.
La cuestión es que casi nada salió como lo pensé. Primero, había preparado música para cada momento en particular, y terminó sonando cuatro veces un tema de Radiohead y unas ocho otro de White Stripes. Además, diseñé concienzudamente un power point: precario, básico, decadente… ¡pero encantador! y no lo pude reproducir completo. Incluso, entre diapositiva y diapositiva, intercalé imágenes subliminales con mensajes satánicos, pero no surtieron efecto por la falta de continuidad en la reproducción.
Shinigamisama presentó lo impresentable. Fue el encargado de decir las palabras justas, para que luego yo comenzara a hablar las giladas que hablé. No dije nada importante, no le cambié la vida a nadie y probablemente, los que no me conocían en persona, se fueron pensando en cómo no se quedaron sentados en el inodoro de su casa, laptop en falda, leyendo el blog e imaginando que soy parecida a Pampita.
Como sea, las cosas terminaron rápido. Todos se fueron despidiendo de a poco y yo disfruté mucho un vaso de vino que alguien me alcanzó. Después escuché al Ventrílocuo y confirmé que todo es más placentero desde un sillón, luego de un vaso de vino, escuchando como alguien te lee.
Entonces, gracias a todos los que fueron y me hicieron el aguante. Y a los que no fueron pero igual me aguantan. Ya tendremos oportunidad de armar una reunión más intima, en una habitación chiquita, todos juntitos; hablando de blogs, tribus urbanas y nuevas tecnologías (después vemos que pasa, porque yo de web 2.0 y esas cosas no entiendo un pomo…).
¡Ah! y gracias de nuevo a los que no pudieron ir, porque de haberlo hecho, no hubiésemos entrado en el patio mayor del Cabildo las 1.183,2 personas que ese martes se hicieron presente.
(¿Debería aclarar que es mentira?)
Gracias por hacer clic y terminar en este blog, en serio.
Por último y en contra de mi política de “no video” y “no foto”, les dejo el link al flickr de No sabe… pero contesta!, donde hay unas fotos que sacó el Manu.
Un abrazo!
ViC.