Hoy mi hermana emprendió un viaje. No fui a despedirla a la Terminal, pero le di un beso y le dije que cualquier cosa que necesite me avise. Un abrazo y decenas de palabras cariñosas y efusivas no hubiesen tenido que ver conmigo.
Hasta un segundo antes habíamos estado peleando, no podría decir por qué. Siempre discutimos, todo el tiempo. Lo hacemos hasta olvidar cual es la razón que la originó.
Anoche hubo tregua durante unos segundos.


3 comentarios
Enero 7, 2008 a las 5:38 pm
y si, si no, que bajon.
me puse al dia, es que estuve en el rio, y cuando estoy en el rio, me vuelvo un ausente.
abrazo vic
Enero 8, 2008 a las 12:23 am
Se te extraña por acá, por allá y acullá.
Espero que hayas tenido bon voyage.
Quizá hasta te cruzaste con mi hermana.
Un abrazo grande Nardo!
Junio 21, 2008 a las 7:32 pm
[...] plan meticulosamente articulado acontecía a mis espaldas. Encuentros furtivos entre dos personas que no tienen nada en común más que el motivo de sus encuentros furtivos. Lo hermoso de [...]