Septiembre 15, 2008
… uno…
Septiembre 14, 2008
… dos…
No sabe… pero contesta! en Espacio Fenómenos.
Septiembre 13, 2008
… tres…
Y no tenés computadora. Hacer monografías y trabajos con Time New Roman 12 e interlineado sencillo, resulta un verdadero desafío para tu pésima caligrafía. Entonces tenés computadora y todo es más facil. Pero la irrupción de internet es inminente y te das cuenta de que sin la red de redes envolviendo tus periféricos, la computadora es apenas un televisor sin canales o un video juego sin joystick. Entonces tenés internet y todo al alcance de dos clicks. Ahora estás comunicado, conocés personas que no conocés y resulta que todos tienen un espacio propio. Por tu edad y tus gustos, te corresponde por estadística un blog. Blogspot o wordpress. Como River o Boca, pero sin contratos millonarios, botines o novias famosas. Entonces te armás un blog. No sabés mucho de nada, pero tenés computadora, internet y un espacio en la web que por estadística te corresponde. Eyectas palabras, vomitas frases y susurras párrafos completos. Luego vienen los comentarios, y con ellos, algún troll provocador que genera polémica y tiene una expresa actitud criticona hacia tus escritos y opiniones. Finalmente, tenés computadora, internet, un blog, personas que comentan y tu propio troll. No sabe… ¡pero contesta! es el resultado de la combinación desproporcionada de todo lo anterior y algo más. Sin embargo, todavía no cuenta con un troll para que dicho espacio se convierta en un verdadero blog, así, como el de las estadísticas.
Septiembre 10, 2008
encuentro no es un canal
Encuentro es la manera en que me invitó a tomar asiento.
Y el modo en que rechacé su invitación.
Encuentro es el licuado de banana que ahora empapa sus entrañas.
Y el mozo que retira la copa vacía.
Encuentro es quitarse los lentes de sol para ver el sol.
Encandilada.
Encuentro es hablar de todas las cosas ajenas al encuentro mismo.
Y del tiempo, hablar del tiempo antes del encuentro.
Encuentro es terminarlo rápido.
Y procurar que continúe.
En otro lugar. En otro momento.
Aunque sepamos que no.
Encuentro es descubrir que ya no hay chica.
Y también no hallar posición en que poner las manos.
Todo por saber que ya no hay chica.
Encuentro es la manera en que nos despedimos.
Y el modo en que camino cuando me alejo.
Encuentro son las cosas que acordamos.
Y el hecho de que nunca las haremos.
Encuentro es desencuentro.
Septiembre 8, 2008
un despilfarro de links
Se podría decir que tiraron la casa por la ventana en lo que va del ESPACIO FENÓMENOS. Pero el lugar en donde se está realizando, tiene tres puertas y ninguna ventana.
El sábado fui a la presentación de Matemos a Jorge.
Iván Ferreyra llegó cuando el sol se ocultaba,
y en penumbras, pensé en lo bien que le sienta la noche.
Y los jueves.
El domingo, desde el piso, escuché al autor de Peinate que viene gente.
José Playo pudo con todo.
Dejó contentos a señores y señoras, que ahora saben qué es un blog.
Y nos dejó contentos a nosotros, los que lo leemos.
Porque cuando escuchas a José, pasan esas cosas.
El domingo también, pero más tarde, todos leímos y escuchamos a Mr. Pinchilón Fonseca.
Y también estaba José, que ofició de presentador.
Mientras Emanuel Rodriguez escribía un post en vivo y en directo, todos buscábamos a una chica con vestido y su par de tetas nuevas. Yo no la encontré, todas me parecieron naturales.
Pero ésto no es todo, porque ésto recién empieza.
El martes 9 a las 18hs, se presentará El Vernáculo y allí estaremos todos.
También, ese mismo día, la viuda del ciclista llegará en una GT hasta el Cabildo y presentará su blog.
Para ver el resto de la programación y muchas cosas más, está el blog de Fenómenos.
Septiembre 6, 2008
sin compañía
Me pregunto cuántas veces hay que repetir una misma acción o serie de acciones para que se transforme en costumbre. Maldita costumbre. Temo herir compañías al escribir que, desde hace un tiempo, las mejores salidas son aquellas en las que no hay testigos ni víctimas, sólo la autora de un crímen. Siempre premeditado.
Y la noche comienza temprano porque toca una banda. Después de la una, las cuerdas se transforman en cables, los platillos en bandejas y la banda en DJ. El plomo se desploma y ahora es una laptop. Un lugar en la pista electrónica tiene mi nombre marcado. Aunque no se ve, las personas lo perciben. Nadie se para allí, algunos pasan y se quedan apenas unos instantes, pero luego se mueven al son de un sonido minimalista, a veces techno, a veces ambos. Cuando ya he memorizado cada uno de los rasgos del DJ y he bailado cada beats como si fuese tocado para mi, camino hasta la otra pista como sólo sé caminar en esas noches.
Y la Pequeña Pista Pop resulta que es gigante. Y yo soy diminuta entre Joy Division, Daft Punk, Depeche Mode y Maddona. También memorizo los rasgos del DJ. Acaso son la única compañía que quiero tener. Otra cerveza me permite tararear una canción, que de tan perfecta, no alcanza con sólo bailarla. Pero algo ocurre, de a poco comienzan a desdibujarse lo rasgos del primer Dj. Los sonidos que antes bailara, ahora resultan lejanos. Decido volver.
Entonces atravieso el lugar exacto que separa una pista, de otra y me quedó allí parada. En ese acotado espacio no hay DJ, o hay dos. En ese lugar no hay personas más que de paso. Durante un tiempo en que no existe el tiempo, bailo en el lugar exacto en que la música de ambas pista se juntan para formar una nueva, diferente, única. Entonces, en ese momento, bailo un sonido que es sólo para mi. De haber salido acompañada, alguién estaría a mi lado. Si alguién estuviese a mi lado, escucharía la música de una pista o de otra, pero no la que yo.
Desde hace varias noches, no tengo más compañía que la que mi espacio entre ambas pista me permite. Sin testigos, memorizo en cada velada los rasgos de los DJs, para luego olvidarlos y volverlos a recordar. Como sólo sé hacer en esas noches.
Septiembre 2, 2008
les cuento, os invito…
El jueves que viene empieza la edición 2008 de la Feria del libro de Córdoba. Este año, además de las charlas, presentaciones de libros, conferencias, carpas con libros y más libros, habrá un espacio donde “los nuevos soportes para las letras” darán cuenta de que son un fenómeno.
De la mano y el pie de Gabriela Halac, Fenómenos dará marco a una serie de presentaciones de blogs, entrevistas on line, revistas digitales y charlas, que se realizarán en el Cabildo a lo largo de la Feria del Libro.
Ahora bien. Como sí podía ser de otra forma, pero no lo fue, dentro de Fenómenos estará No sabe…¡pero contesta!. El día de la presentación del blog será el martes 16 de septiembre a las 18 hs. en el Cabildo Histórico. Entonces, aprovecho esta oportunidad para invitarlos a todos a que me acompañen ese día.
Cuando me propusieron participar en este espacio, además de no poder creerlo y saltar de felicidad sin despegar los pies del suelo , pensé en todas las personas que comentaron alguna vez en el blog, en los que pasan siempre y no conozco, y en los que ya he visto también. Seguramente no somos muchos, o sí, pero me encantaría que si pueden, nos encontremos ese día.
Por primera vez me toca estar del otro lado, pero sólo será un rato. Resulta que las actividades que propone Fenómenos, incluye a gente que leo desde hace mucho tiempo. Compartir una hoja en una grilla con todos ellos, debo reconocerlo, asusta un poco. Sin embargo, al mismo tiempo, está buenísimo. Y está buenísimo porque lo que hacen está buenísimo. Por eso, antes que nada, seré quien ocupe el último asiento del rincón derecho en cada presentación. O estaré en el piso, suponiendo que mucha gente se percató de que esto va a estar imperdible.
Durante el desarrollo de la feria, iré detallando las actividades para aquellos que les interese Fenómenos, pero les digo que hay decenas de razones para no perdérselo. En breve, además, les contaré un poco más sobre la presentación del blog. Lo que sí, adelanto que habrá algo de buena música (según yo, claro está).
En fin, creo que me faltó escribir un montón de cosas que pensé en escribir, pero ya habrá tiempo para eso. Por lo pronto, están invitados y me alegraría verlos a todos ese día. No me sentiría tan nerviosa si así fuera. Además, está claro que esto no tiene que ver sólo con No sabe…¡pero contesta! o conmigo, tiene que ver con ustedes, con sus comentarios y sus no comentarios también.
Un abrazo a todos y gracias posta.
Vic.
MAS INFO EN http://www.espaciofenomenos.blogspot.com/
Agosto 29, 2008
Fuera de control
Escribo lo que escribo, mientras pienso que podría haber usado decenas de otras palabras o referirme a cientos de otras cuestiones diferentes a la que elegí. El principal motivo por el cual garabateo ésto y no aquello, es porque ahora desde mi viejo radio grabador, suena una banda y un tema y no otro.
Justo cuando la voz inmortalizada de Ian Curtis dice en uno de los versos la palabra “control”, la vieja cinta del cassette falla y escupe un breve mensaje que podría fácilmente ser interpretado como satánico, parecido a los que siempre le atribuyeron a Xuxa. Me gusta el efecto y pienso que le sienta bien al tema, a la banda y a Curtis.
Entonces escribo lo que escribo porque escucho esa cinta y no otra. Cuando hace cinco minutos atrás barajaba las posibilidades para musicalizar mi futuro inmediato, estuve a centímetros de un disco de Bauhaus. Pero no.
Siempre pudo ser otra cosa, otra palabra, otra canción. Y también siempre pudo ser mejor. Tanto mejor como que Ian Curtis aún viviera. Tanto mejor como tres, cuatro o cinco discos de Joy Division.
Siempre pudo ser otro lugar, otra persona, otro tema. Pero fue en Manchester, un día del mes de Julio de 1976 y durante una presentación de los Sex Pistol, que se comenzaría a dibujar la breve historia de Joy Division.
Unknown Pleasures (1979) suena en un radio grabador. She´s lost Control parece eterno, aunque sólo dura poco menos de cuatro minutos. Y aunque podría estar escribiendo sobre lo bien que sonaría Bauhaus un lunes lluvioso, lo hago sobre el único disco que Ian Curtis pudo ver entre sus manos.
Hace 28 años sonaba Iggy Pop en un grabador de alguna cocina de Manchester. Ese día se escribió una historia, y no otra. Joy Division perdería a Ian Curtis y nosotros a ambos. Entonces, escucho la cinta de Joy Division y la penetrante voz de Ian Curtis que me dice que she´s lost control. Y pese a que sé que le habla a ella, no puedo dejar de pensar que todo tiene que ver con él.
Siempre pudo ser otro disco, otra canción. Siempre pudieron ser otras las palabras que dijesen que otras pudieron ser las palabras. Entonces escucho los últimos acordes de She´s lost control.
Agosto 29, 2008
¡pero RE Resonante mal!
Agosto 25, 2008
Daniel “el maestro” Willington
Dice que lo llamaron a Willington para que juegue en la selección. Viajó a Buenos Aires y llegó hasta el predio donde lo habían convocado. Cuando entró a la cancha, junto a otras dos personas, el director técnico gritó desde el centro de la cancha: ¡váyanse! ¡no pueden estar acá!. ”El maestro”, sin decir nada, se dio media vuelta para salir del lugar. Entonces, el preparador físico le explicó al técnico, que la persona que acababa de echar era Willington, el jugador ese que la estaba rompiendo en Córdoba. Rápidamente, el D.T. intentó llamarlo sin el prepo del primer intercambio. Con ese andar tan particular, ”el maestro” se detuvo, giró sobre sus pasos y lo mandó a la puta que lo parió.
Hace unos días escuché del mismísimo Daniel Willington, la anecdota que tantas veces me contó quien dice ser mi padre. El remate del relato por parte del jugador, fue lo que valió la hora que duró la entrevista. ¿Por qué no te vas a la puta que te parió?, le dije y me volví a Córdoba.
Agosto 22, 2008
PaOLa bLanC
Tengo sobre la mesa de luz, una foto de mis pies y los de ella.
La miro y pienso que quizá fue la única vez que los tuvimos sobre la tierra.
Ahora, la mayoría del tiempo, ella está en Río Cuarto y yo en Córdoba.
Pero en ninguno de los dos lugares hemos dejado huellas.
Ocurre, que desde hace un tiempo, algo nos eleva un poco más.
La música siempre estuvo en su cabeza.
A veces rubia, a veces colorada, a veces caoba.
A veces rockera, a veces popera y otras electrónica.
Pero ahora la puedo tararear, la puedo bailar de la manera que sólo nosotras podemos hacerlo.
Sin dejar rastros.
(clik en la imagen)
Agosto 18, 2008
la mesa redonda
Mojo la rejilla. En la mesa, una exhibición de migas de pan, restos de puré y algo de ceniza de cigarrillo. Los comensales han abandonado sus habituales lugares para dirigirse al trabajo en el que se ganan el pan que cada día deja migas sobre esa mesa.
Doblo la rejilla en tres partes para que quede del tamaño de mi mano. Me estiro sobre la mesa de modo tal que mi cuerpo casi toca los desperdicios que yacen sobre la superficie redonda. Con movimientos lentos pero seguros, la rejilla atrae de a poco todo lo que encuentra a su paso. Cuando la mitad de la mesa se ve colmada de la suciedad de la otra mitad, caigo en la cuenta de que sobre mi remera anida un pequeño grupo de migas de pan. Instintivamente, llevo la rejilla al pecho e intento sacarlas de allí. Acto seguido: me saco la remera, la tiro en el cesto de ropa para lavar algún día, enjuago le rejilla y me cago en mis instintos. Entonces, encaro la otra mitad de la mesa. Comienzo por la derecha y desde allí hasta el otro lado. Luego repito la operación en sentido contrario. Cada trecho es más corto que el anterior. Una puerta se abre en algún lugar de mi casa y la parte superior de mi cuerpo da cuenta de ello. Tengo la piel de gallina. Pero no de cualquier gallina, sino de una que es sostenida por mi abuela un domingo a la mañana de hace muchas mañanas atrás. Un cuchillo corta su pescuezo y el animal corre mutilado hacia su inminente muerte. De esa gallina es mi piel. Pero estoy hablando de mesas y no de gallinas. De la mesa redonda de mi casa, no de la gallina degollada de mi abuela. Entonces, todos los restos están acumulados en una parte del borde de la mesa redonda de mi casa. Así es qué, como si bailara, mi mano arrastra las migas, el puré y las cenizas que ya forman una sola cosa. De un lado a otro, la rejilla acompaña la basura hasta mi otra mano, que espera impaciente pegada al borde de la mesa, como una extensión falsa dispuesta a engañar a los restos que se dirigen hacia ella.
Desde la puerta de la cocina me llega la mirada de una señora de ochenta años con bastón. Limpiás la mesa igual que tu madre… mirá, tengo la piel de gallina, dice. Pero claro está, no de cualquier gallina, sino de la que corrió unos metros sin su cabeza aquella mañana en que su nieta miraba desde el umbral de la puerta.
Agosto 14, 2008
¿Reseña yo?
Por teléfono acordamos que nos veríamos el jueves en el España Córdoba. Antes de cortar me dijo que tenía un ejemplar para mi. Cuando llegó el día, nos saludamos y con una sonrisa me entregó un sobre blanco que decía “El lado luna de lo oscuro. Victoria Conci. No sabe ¡pero contesta!”.
Así fue como un ejemplar del libro “El lado luna de lo oscuro” de Juan Carlos Maraddón (de Dirty Ortiz) llegó hasta mis manos. El sucesor de “Yo también fui un boludo” aguantó dentro del sobre blanco lo que Rodríguez Saa en la presidencia de la Nación.
Lo que ocurre es que todos los lugares a los que voy, fui o iré, aparecen en “El lado luna de lo oscuro”. Cada breve relato, es una bella crónica de mis noches y no lo es. Porque yo estuve muchas veces donde pisó Maraddón, y ninguna. El Ojo Bizarro, Dorian Gray, Casa Babylon. Escuché lo que escuchó, y no lo hice. Javiera Mena, Los Violadores, Happy Mondays, Manu Chao, Bob Dylan.
Entonces un botón de mi pantalón sale disparado hasta el plato de locro de la mesa que está junto a la mía. Nadie se da cuenta y yo me hago como si tampoco. Pero si. Así es como un ataque de dudosa honestidad me toma entre sus brazos y me lleva hacia la mesa vecina. Le aviso al comensal que su plato tiene un botón y culpo a una pareja que recién abandona el lugar. Con el pantalón desprendido, vuelvo a mi mesa y me pongo el alfiler de gancho que el libro de Juan Carlos Maraddón trae. Chux! fue la encargada de hacer el diseño del libro y pienso que ella debe ser genial.
El alfiler de gancho es punk, pienso.
Entonces programo todo para el viernes 15 a las 21hs. Parece que la cosa está en Documenta/ Escénicas (Lima 364). Ahí hablará J.C. Maraddón sobre Dirty Ortíz y viceversa. Un descontrol. También habrá música y más música. Allí estarán las chicas de Pánico y su guía para vivir la vida moderna, y los chicos de Pelopincho. Entonces, todos juntos y felices, hasta el lado luna de lo oscuro.
Agosto 5, 2008
la pollera evangelizadora
Boina negra, polera verde, pulóver negro, cancanes verdes, botas negras… una pollera negra que llega hasta poco más abajo de mis rodillas.
Ahora me entristece pensar que nunca hasta hoy le había dado la importancia que en realidad aquella prenda tiene. Con su cierre discretamente cosido, con la perfección del evasé que acompaña cada uno de mis exagerados movimientos. Jamás pensé en el poder de una pollera, de mi pollera negra.
Me alejo dos cuadras de mi casa. A lo lejos veo un grupo de mujeres que se aproxima a paso lento. En unos segundos estaré frente a ellas y voy planificando por dónde pasaré. A medida que se acercan, noto que todas traen un libro en la mano. En la cabeza, un canon de malos peinados: ¡salen diez mediacolas con hebilla nacarada para la mesa cinco! pienso, y me río.
Cuando me encuentro a tan solo dos metros de las mujeres, ya he decidido atravesar el grupo por el centro. Ellas interpretan mi intención y se abren como el Mar Rojo ante Moisés. Mientras camino, miran sin discreción mi pollera negra y entonces me percato de que todas visten faldas del mismo largo que la mía.
En un instante caigo en la cuenta de que formo parte de algo, y ese algo hace que no pueda dejar atrás al grupo de polleras con mujeres. Sin pensarlo un segundo, giro sobre mis pies y me uno a ellas. Voy en el sentido contrario al que había elegido al salir de mi casa, pero no me importa.
Un grupo de mujeres evangelizan con sus polleras.
Cambié mi rumbo.
Ahora camino en busca de polleras, que desde un poco más abajo de las rodillas, piden a gritos ser convertidas, formar parte de algo.











